<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-9060985603626522017</id><updated>2011-08-03T00:31:56.439-04:00</updated><title type='text'>Ensayos de una aspirante a historiadora</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://rosewatson.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9060985603626522017/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rosewatson.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Rose Watson</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05638266570566740795</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_ScHxRPCeodI/Sm3Z0Qc6UvI/AAAAAAAAAAM/j8h_XeWn9EE/S220/fotolenda.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>5</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9060985603626522017.post-6427129346825293219</id><published>2010-03-13T21:34:00.002-03:00</published><updated>2010-03-13T21:39:29.774-03:00</updated><title type='text'>Voto femenino para elecciones presidenciales 2009 en Chile</title><content type='html'>Bueno, claramente ya se eligió el Presidente de Chile, pero decidí publicar este ensayo que hice para mi curso de género sobre quién debería ser elegido si se busca una real "libertad" para la mujer, dígase reformas sociales, leyes, ayudas e ideas de los presidenciables. Principalmente fueron usados los videos de la franja electoral para elaborar este mini trabajo junto con información de los planes de gobierno de cada uno.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; text-indent: 35.4pt; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 24px; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; text-indent: 35.4pt; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 24px; "&gt;Voto femenino para elecciones presidenciales 2009 en Chile&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;En la franja electoral de las elecciones presidenciables del año 2009 en Chile podemos apreciar un largo y centralizado discurso sobre el lugar social que ocupará la mujer chilena en el gobierno de cada postulante a &lt;st1:personname productid="La Moneda" st="on"&gt;La  Moneda&lt;/st1:personname&gt;, dicha retórica utilizada para llegar a la gran masa de mujeres que ejercen el voto en Chile está focalizada en la maternidad y su rol laboral, en equilibrar ambos desempeños femeninos y apoyarlos laboralmente. Creo que desde una perspectiva de género es un buen recurso y proceso el apoyo que se entrega a la mujer en ambos ámbitos sociales (laboral y maternidad segura), sin embargo de los cuatro candidatos a &lt;st1:personname productid="La Moneda" st="on"&gt;La Moneda&lt;/st1:personname&gt;, sólo uno que es Jorge Arrate innova en cuanto a los derechos reivindicativos de la mujer en la sociedad mientras que Eduardo Frei, Sebastián Piñera y Marco Enríquez-Ominami se centran en la paridad laboral y gubernamental sin implementar mayores cambios a lo hecho por el gobierno de Michelle Bachelet.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;En este texto trataré la comparación de la franja de Eduardo Frei y Jorge Arrate para contraponer ideas con mayor comprensión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;Comenzaré este análisis con la franja política de Eduardo Frei, a simple vista hay muchas oportunidades y momentos donde salen mujeres de distintas edades y deseos platicando con Frei sobre &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;sus necesidades, un ejemplo es cuando en el capítulo 14 de la franja electoral Eduardo Frei está rodeado de mujeres y les dice que seguirá con el modelo implantado por &lt;st1:personname productid="La Presidenta Bachelet" st="on"&gt;La Presidenta Bachelet&lt;/st1:personname&gt; que consiste en crear salas cuna y expandirlas a todas las comunas del país, al mismo tiempo les dice que de esta manera podrán trabajar tranquilas con horarios compatibles a su desempeño laboral, quiere extender las salas cuna e incluirlas en centros públicos como malls o supermercados, pero siguiendo este pensamiento la idea de Eduardo Frei&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;apunta sólo a una constante que parece ser la única que la sociedad conoce de la mujer y esto es la maternidad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;No avanza en ningún tipo de política de ayuda a mujeres profesionales solteras y sin hijos, ni legisla a favor de beneficios para ese grupo de mujeres, sólo se enfoca en mujeres que luego de trabajar en el hogar y criar a sus hijos tienen necesidad de salir del hogar y explorar el espacio público laboral. En este sentido la vida privada de la mujer sigue siendo la maternidad como punto especial y primordial.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;Por otra parte propone extender el período de post-natal de las mujeres a seis meses luego del nacimiento del bebé, y también post-natal para el hombre, pero nuevamente se cae en el juego de la mujer sólo como ente maternal y no netamente laboral como podría ser el caso. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Frei en sus propuestas de la franja electoral no aborda las libertades del cuerpo de la mujer, entre ellas su decisión de abortar, ni trata extensamente la temática de violencia de género, sólo hace una vaga alusión a dar cárcel a hombres que ataquen a sus mujeres, pero no ataca el problema de fondo que es la enseñanza en las escuelas y en el núcleo social tan violento hacia el género femenino.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;En contraposición a Frei está Jorge Arrate quien hace claras líneas sobre el tema de género partiendo en el clip catorce de la franja electoral a la actriz Blanca Lewin personificando a nadie más que Dios diciendo la siguiente frase “¿Ustedes creían que Dios era hombre?”&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/OFC.doc#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-size:12.0pt;font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language: ES;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; y luego de esto niega con las manos, esto claramente es un mensaje rupturista con el común de las mujeres que han aparecido en la franja electoral, una mujer como Dios, qué lugar más importante, se capta inmediatamente el mensaje, luego de dicho clip afirman que las labores domésticas no tienen porqué ser de las mujeres, el hombre también puede y debe desarrollarse en el hogar. Propone el trato de personas iguales, no de subalternos, siendo este uno de los planteamientos mas fuertes de los movimientos feministas que mediante el género han podido ir eliminando ese carácter de subalternos. Arrate pone de manifiesto que las mujeres tienen libertades sobre su cuerpo, manifiesta un compromiso con mujeres que nunca salieron del hogar entregándoles un bono al cumplir 60 años, si bien esto se acerca a la maternidad y el desempeño de la mujer en el hogar no hace discriminación y el beneficio es para todas y sobretodo para aquellas mujeres que no tuvieron la oportunidad de educarse en una carrera profesional. Olvidaba mencionar que aparecen en paridad la cantidad de hombre y mujeres que participan de la franja o publicidad de Jorge Arrate, de diferentes edades. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;Este escueto análisis comparado entre Eduardo Frei y Jorge Arrate se pone de manifiesto que la mujer en la sociedad si ocupa un lugar reconocido, no en vano son un gran público para ganar una elección política, sin embargo la maternidad en los sectores concertacionistas sigue siendo el valor social favorable y que se debe defender, por ello puede ser que Frei no se pronuncie ante una posible legislación sobre el aborto y su enfoque sea proteccionista de las relaciones sexuales en las adolescentes, y muy al contrario tenemos a Jorge Arrate representante de la izquierda más militante y defensora de las libertades individuales que promulga un cambio en las políticas hacia la mujer, derechamente se pronuncia a favor del aborto que, como anteriormente dije, es pedido por un gran sector de la sociedad femenina chilena.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;Si una mujer informada de su situación social y&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;laboral en Chile quisiera votar a favor de alguien que respete sagradamente sus libertades de opción (sin pensar en el color político) lo más probable es que pueda votar por Jorge Arrate que ha sabido dirigir su discurso en el mundo femenino, sobretodo el mundo femenino joven y en vías de convertirse en profesional que ciertamente es de la población activa de la sociedad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;Para terminar la idea anterior sólo puedo agregar que viendo los programas políticos de los presidenciables se logra una mejor visión desde el género sobre las propuestas que se están barajando como opción de hecho, ya que la publicidad o franja electoral muestra sólo un pequeño atisbo de las ideas algunas estáticas y otras renovadoras de los candidatos a presidente de Chile.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;&lt;br /&gt;  &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;    &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/OFC.doc#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-size:10.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD; mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;span lang="ES" style="mso-ansi-language:ES"&gt;Lewin, Blaca. &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Franja electoral Jorge Arrate.&lt;/i&gt; Capítulo 14.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9060985603626522017-6427129346825293219?l=rosewatson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rosewatson.blogspot.com/feeds/6427129346825293219/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rosewatson.blogspot.com/2010/03/voto-femenino-para-elecciones.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9060985603626522017/posts/default/6427129346825293219'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9060985603626522017/posts/default/6427129346825293219'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rosewatson.blogspot.com/2010/03/voto-femenino-para-elecciones.html' title='Voto femenino para elecciones presidenciales 2009 en Chile'/><author><name>Rose Watson</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05638266570566740795</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_ScHxRPCeodI/Sm3Z0Qc6UvI/AAAAAAAAAAM/j8h_XeWn9EE/S220/fotolenda.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9060985603626522017.post-653085243498046473</id><published>2010-03-13T21:30:00.003-03:00</published><updated>2010-03-13T21:34:08.601-03:00</updated><title type='text'>“De las modelos y las no tanto; concepción física sobre la mujer en la cultura occidental”</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES"   style=" line-height:150%;font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language: ESfont-family:Arial;font-size:14.0pt;"&gt;           “De las modelos y las no tanto; concepción física sobre la mujer en la cultura occidental”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Garamond;"&gt;&lt;i&gt;&lt;u&gt;&lt;br /&gt;&lt;/u&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi- mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;El cuerpo es el primer instrumento por el cual conocemos el mundo, y a su vez es el medio por el cual los otros conocen o al menos intentan conocer el nuestro, incluso los otros que son diferentes a ti van más allá de la mera observación cuando por medio del cuerpo van juzgando nuestro valor en la sociedad, llegando a predeterminar el futuro de alguien en base a la imagen corporal que se posee, seas hombre o mujer siempre hay alguien que te juzga según tu cuerpo. Sin embargo el mayor problema de estos juicios corporales es el impacto y el espacio de importancia con el que se impregna la sociedad y de cómo esta establece el resultado final. Es así que de a poco se van&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;imponiendo ciertos tipos de “cuerpos” como modelos a seguir e imitar por las masas, creando la idea de que si no se posee cierto ideal estético estás destinado a ser discriminado de la sociedad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Con esto me acerco al tema de este ensayo, creo que las mujeres con el pasar de los años hemos debido mutar nuestra imagen corporal según cánones ideados por pocos, pero que nos han sido impuestos por muchos a través de los medios de comunicación y el control social que &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;ejercen en la vida común. Ejemplos hay muchos tales como: películas, programas televisivos, revistas mensuales, comerciales de televisión e incluso &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;la literatura logrando por medio de éstos que el modelo perfecto según algunos deba ser el alcanzado bajo cualquier costo por las mujeres.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language: ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Fenómeno Histórico&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi- mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi- mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Este fenómeno cultural determinante del cuerpo femenino no es nuevo, desde épocas remotas en la sociedad se han establecido cánones hacia el cuerpo de la mujer, en la antigüedad se necesitaban mujeres sanas y robustas que pudieran soportar el parto sin morir o enfermarse de gravedad, la apariencia de éstas no era tan necesaria en la medida que pudieran tener hijos sanos para continuar el legado de la familia. Ya en la época medieval el cuerpo de la mujer era el instrumento de perdición del hombre en su camino al cielo, por ello concentraba la mujer todo el pecado y maldad, logrando con esto que las féminas taparan su cuerpo recatadamente para evitar ser una “mala mujer”. En la época moderna, en cambio, el cuerpo de la mujer debía responder a cánones literarios como el romanticismo, ya no estaban cubiertas de tela tapando su cuerpo, y mucho menos requerían que su cuerpo fuese robusto y sano para el milagro de tener hijos, ahora su físico su rostro dependía del canon literario romántico donde las mujeres blancas casi níveas, delicadas llenas de sentimientos eran el prototipo enseñado por la literatura a la sociedad. Sin embargo hacia fines del siglo XIX entrando al XX la mujer tuvo un destape y sus cuerpos escondidos alguna vez pudieron liberarse y cultivar su físico de manera saludable, abocándose también en la belleza natural que podían tener sin pasar por ser pecadoras o lánguidas mujeres románticas, este momento es también cuando surgen los primeros movimientos feministas &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;que propiciaron el contexto para el destape corporal femenino. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Ya en el siglo XX la mujer comienza a liberarse de corsets ceñidos y enfermizos, cambiándolos por sostenedores que le brindaron mayor libertad de movimiento, la ropa era menos pesada, el cuerpo terminó siendo ágil y más saludable, pero contrariamente es en esta época donde el destape y la libertad debían ser lo primordial en el cuerpo femenino, ya que el prototipo de cuerpo de la mujer se hace dañino y transmitido por medios de comunicación en masa. La mujer debía ser delgada y bella para triunfar, tal como las actrices del cine de Hollywood o de las mini series que se transmitían por televisión como modelos a seguir poseedoras de gran influencia en todo televidente femenino. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;A continuación siguió el auge de la prensa y de las revistas donde cada día que pasaba aparecían más mujeres modelos perfectas de rostro y cuerpo, las que lograban buenos contratos, apuestas parejas, se casaban, se veían felices, probablemente lo fueron, pero lo triste, dramático y problemático es que el común de mujeres no podía llegar a ser lo que veían a través de los medios, mujeres como las sexys Pin-Up, perfectas y bellas como Audrey Hepburn o bombas mediáticas y bellas como Marilyn Monroe. Esta problemática no se queda solamente en el cono norte del planeta, es un fenómeno mundial, gracias a la globalización muchos problemas de un sector geográfico en especial se transmitieron al mundo, llegando hasta a países como Chile. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;            &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;En nuestro país hay una gran tasa de obesas y obesos, según datos de la revista chilena de nutrición el 61,3% de la población en Chile sufre de sobrepeso y obesidad, hablamos de gente que puede tener entre &lt;/span&gt;&lt;st1:metricconverter productid="5 Kg" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;5 Kg&lt;/span&gt;&lt;/st1:metricconverter&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;. de peso de sobra o hasta más de &lt;/span&gt;&lt;st1:metricconverter productid="30 Kg" st="on"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;30  Kg&lt;/span&gt;&lt;/st1:metricconverter&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;. Estas personas se ven constantemente bombardeadas por publicidad que discrimina su condición corporal llegando a causar problemas sicológicos, sobretodo a las mujeres quienes, como dice la psicóloga Rosa Behar, determinan su vida según su forma corporal&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;a diferencia del hombre entregando protagonismo al cuerpo sobre el espíritu que puedan poseer&lt;/span&gt;&lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/De%20las%20super%20modelos%20y%20las%20no%20tanto.doc#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family: Garamond;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi- mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, a continuación daré un ejemplo del valor de lo físico sobre lo mental o espiritual.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;En el liceo tuve una amiga muy cercana con sobrepeso por problemas hormonales, ella cuidaba cada comida de la cual hacía ingesta diaria, controlaba calorías, proteínas, bebidas y frutas, todo para mantener su peso, siempre decía que nadie iba darle trabajo por su sobrepeso y además sostenía a diario que mucho menos iba encontrar pareja, generando por lo tanto rechazo por parte de ella misma hacia su persona, lo que la llevó a tener una gran depresión que sigue hasta el día de hoy. La presión que vivió mi amiga es de la misma intensidad con la que vivimos día a día la determinación social sobre lo que es “ser mujer” sobre el comportamiento que nos designan culturalmente por el hecho de haber nacido biológicamente como mujer.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi- mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Por otro lado esta gran influencia en el cuerpo de la mujer genera graves trastornos alimenticios como la anorexia y la bulimia, enfermedades que matan el espíritu, y el cuerpo por sobretodo. Ya nadie se preocupa de su salud corporal sino mas bien de cómo te van a juzgar por tu aspecto físico, y eso es un problema latente en Chile. Para Rosa Behar la cultura occidental propende a generar estos trastornos alimenticios en las mujeres &lt;/span&gt;&lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/De%20las%20super%20modelos%20y%20las%20no%20tanto.doc#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family: Garamond;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-bidi- mso-ansi-language:ES;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, la cultura chilena rechaza categóricamente a mujeres obesas declarándolas inservibles para los fines de vivir en sociedad y entregar aportes a esta. De nuestros rostros televisivos son pocas las mujeres con sobrepeso evidente que trabajan establemente en programas, el caso más llamativo es Vivi Kreutzberger quien a pesar de muchos años mostrándose tal cual como era su genética volvió este año a la televisión muy delgada, se ve maravillosa pero yo me pregunto cuáles habrán sido sus reales motivos para adelgazar tanto. Será que ¿algún ejecutivo de su canal de trabajo pidió aquel cambio de imagen? Si fuese así el cambio no me sorprendería ya que es lo mas normal para un medio de comunicación tan masivo como la televisión. No obstante aquel simple hecho, adelgazar, puede significar que si Vivi adelgazó por decisión propia tal vez no fue por gusto, sino por necesidades de otros, siendo la consecuencia mas grave esto debido a que si muchas mujeres siguen a Vivi como ejemplo de aceptación es muy probable que ahora se quedaron sin ese personaje similar a ellas que no tomaba en cuenta al medio en el cual se desenvolvía. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi- mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi- mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;En este momento el sistema de control social sobre el cuerpo o la imagen de éste se ha llevado a otro punto,&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;el control ha crecido en abundancia por el carácter competitivo que impone el sistema del mundo, la constante competencia entre pares pide a gritos la perfección tanto en inteligencia como en belleza, cayendo como siempre el mayor peso en las espaldas de mujeres que no son agraciadas en imagen como lo dictamina la sociedad, su valía como humano profesional vale menos, entregando mayor presión a la hora de esforzarse en el cambio físico que se “necesita” para lograr el éxito profesional transformándose muchas veces el proyecto de la dieta de alimentos en frustraciones de vida. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;            &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;En base a la formación que adquirí sobre género y las construcciones sociales que éste nos muestra se puede ver que el estereotipo ideal en cuanto al orden sobre el cuerpo de la mujer la estratifica, le hace tener un camino forzado y a su vez le maldice en cada paso que da, objetiva el cuerpo de la fémina, afirma que cualquier cosa que logre no tiene valor si no posee la imagen física que pide la sociedad, este hecho aumenta aún más el vacío de la vida pública de la mujer frente al lugar del hombre que se ve poco comprometido o mas bien interesado en lo que pueda decirle algún medio de comunicación, si no se le tuviera miedo al espacio público creo que todos participaríamos de el.&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Por la idea anterior yo me pregunto si realmente da confianza dejar el ámbito privado y salir al espacio público teniendo en cuenta que te juzgarán si tu cuerpo no es perfecto, siento que muchas mujeres quieren y tienen las posibilidades de desarrollarse como trabajadoras fuera del hogar pero no lo hacen por temor al juicio social, ¿a caso el entorno te entrega seguridad de desarrollo? Sabemos que la seguridad es esquiva, &lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;y no es aplicable sólo el caso de mujeres mayores, están las jóvenes mujeres de grandes capacidades que se han visto ponchadas por no tener nariz respingada o ser una esbelta mujer de 1,80. Creo que si día a día se ven ejemplos de mujeres bellas y exitosas, si cada día por medio de la televisión vemos perfectas modelos mediáticas con siliconas lograr objetivos ¿qué ejemplo se puede tomar de esas imágenes tan alejadas de la realidad? creo que el resultado de esa imágenes ya lo tenemos claro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;            &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Para terminar puedo decir que este discurso y a la vez control social sobre cómo debe ser el cuerpo de la mujer también entra como categoría de análisis en las temáticas de género, siento que está intrínsecamente unido al real destape de las mujeres, porque&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;si no te ata tu propio cuerpo ya nada más lo hará. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" line-height: normal; font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/De%20las%20super%20modelos%20y%20las%20no%20tanto.doc#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; Cf. Behar, Rosa. “La construcción cultural del cuerpo”, en &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;“Mujers chilenas; fragmentos de una historia”&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, Santiago de Chile, Ediciones Catalonia, Pág. 594.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div id="ftn1"&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="ftn2"&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/De%20las%20super%20modelos%20y%20las%20no%20tanto.doc#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; IBID. Pág. 591&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language: ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language: ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" ;font-family:Garamond;"&gt;Bibliografía&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES"  style="font-family:Garamond;mso-bidi-mso-ansi-language:ESfont-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:18.0pt;text-align:justify;line-height: 150%"&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left:36.0pt;text-align:justify;text-indent: -18.0pt;line-height:150%;mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;Behar, Rosa. “La construcción cultural del cuerpo”, en &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span style="line-height:150%;font-family:Garamond;font-size:14.0pt;"&gt;“Mujeres chilenas; fragmentos de una historia”&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;"&gt;, Santiago de Chile, Ediciones Catalonia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h3 style="margin-left:36.0pt;text-align:justify;text-indent:-18.0pt; mso-list:l0 level1 lfo1;tab-stops:list 36.0pt"&gt;&lt;span style="font-weight:normal;mso-bidi-font-weight:boldfont-size:12.0pt;"&gt;&lt;span style="mso-list:Ignore"&gt;-&lt;span style="font:7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=" font-weight:normal;mso-bidi-font-weight:boldfont-family:Garamond;font-size:12.0pt;"&gt;Scielo. Revista Chilena de nutrición,  v.32 n.2 Santiago agosto 2005. Versión online,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;       &lt;/span&gt;publicada &lt;span class="apple-style-span"&gt;&lt;span style="color:black;"&gt;30 de Julio de 2005. 17 Noviembre 2009.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=s0717-75182005000200001&amp;amp;script=sci_arttext&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=s0717-75182005000200001&amp;amp;script=sci_arttext&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;&lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn1"&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:'Times New Roman';font-size:100%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:13px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn2"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9060985603626522017-653085243498046473?l=rosewatson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rosewatson.blogspot.com/feeds/653085243498046473/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rosewatson.blogspot.com/2010/03/de-las-modelos-y-las-no-tanto.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9060985603626522017/posts/default/653085243498046473'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9060985603626522017/posts/default/653085243498046473'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rosewatson.blogspot.com/2010/03/de-las-modelos-y-las-no-tanto.html' title='“De las modelos y las no tanto; concepción física sobre la mujer en la cultura occidental”'/><author><name>Rose Watson</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05638266570566740795</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_ScHxRPCeodI/Sm3Z0Qc6UvI/AAAAAAAAAAM/j8h_XeWn9EE/S220/fotolenda.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9060985603626522017.post-8553972471204114381</id><published>2009-08-23T21:37:00.003-04:00</published><updated>2009-08-23T21:43:09.354-04:00</updated><title type='text'>Sentimientos y emociones de la edad media</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 225.0pt"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;  &lt;/span&gt;Como todo ser humano inserto en la sociedad o fuera de ella, los hombres del período medieval poseían una gran variedad de sentimientos y emociones en la vida diaria, pena, ira, cólera, avaricia, melancolía, instantes finitos de devoción a Dios, lealtad, venganza, pasión, envidia y miedo, sentimientos que hoy en día todos tenemos. De estas emociones no escapaban ni los más altos académicos, príncipes, ni religiosos ni el hombre que estaba mas abajo en la pirámide social de la edad media. Cada uno vivía acorde al lugar en el cual estaba y usualmente según ese lugar social eran los sentimientos que tenían, los siervos temían por sus vidas ante la inestabilidad en que vivían, los señores temían que les quitaran sus tierras y riquezas, o bien que se les traicionara. Así mismo ocurría con cada acción o hecho que rodeara a los hombres medievales, el nacimiento de un bebé, la muerte de alguien importante, matrimonios, guerras, cruzadas, predicaciones de monjes, etc.., cada uno de éstos elementos contribuían a llenar la amalgama de emociones y sentimientos que tiene el hombre, y particularmente, el hombre medieval.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;En este ensayo veremos los sentimientos más comunes en la sociedad medieval, emociones tanto de carácter positivo como negativo, las cuales llenaron de vida la edad media, y que también nos demuestran que somos iguales a ellos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Pasión: expresión de amor al límite&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;La pasión es uno de los sentimientos que más se encuentra presente en la historia del hombre, ejemplos son muchos, pero en la edad medieval, la pasión tiene la figura de Dios como estandarte en mayor plano, ¿cuántos hombres salieron a las calles a predicar la palabra de Dios, cuántos mas realizaron peregrinaciones a lugares santos?, ¿cuántos hombres fueron convocados bajo discursos llenos de pasión y en algunos casos de conveniencia, para ir a las Cruzadas, en nombre de Dios? &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;¿Acaso no era una labor llena de pasión el desarrollar una serie de postulados, avalando la existencia de Dios?, por otro lado también vemos actos de pasión sin la presencia de Dios de por medio, tal como hizo el destacado filósofo Pedro Abelardo, quien por amor y pasión se enamoró de su pupila Eloisa y tuvieron una gran historia de amor y fama que perdura aun en estos tiempos por sus amores prohibidos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;Partamos por los hombres predicantes de la palabra de Dios. Es sabido que en la época medieval muchos hombres de diferentes órdenes, tales como la orden de los dominicos y de los hermanos franciscanos, salían a predicar la palabra de Dios y acercar &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; a los hombres simples que no sabían leer y que en la mayor parte del día trabajaban. Como anteriormente dije, los dominicos y franciscanos eran los más vistos en las calles predicando, en el libro &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Otoño de la edad media, &lt;/i&gt;Huizinga dice que cuando al franciscano Antoine Fradin le era prohibido predicar en París, porque su sermón era contra el mal gobierno que había en ese entonces, Huizinga dice que la gente lo defendía armada, incluso las mujeres del lugar salían a protegerlo para que diera sus sermones &lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Sentimientos%20y%20emociones%20en%20la%20Edad%20Media.doc#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD; mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:12.0pt;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, su pasión y amor por el creador iba mas allá que los dictámenes gubernamentales en contra suya. Huizinga también habla de un hermano Ricardo quien “predicó, en 1429, en París diez días sucesivos”&lt;a style="mso-footnote-id:ftn2" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Sentimientos%20y%20emociones%20en%20la%20Edad%20Media.doc#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language: ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:12.0pt;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, acto de mayor pasión religiosa que este, no existe.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;Luego tenemos aquellos hombres y mujeres que peregrinaban a iglesias en busca de tocar reliquias santas o pagar algún tipo de manda. No olvidemos que viajar en la época medieval no es lo mismo que viajar en nuestra época, ya que en esos años no se viajaba con dinero, ni comida, ni ningún tipo de comodidades, es mas el camino hacia los centros de peregrinación estaba lleno de obstáculos y peligros de muerte. Por ende quienes viajaban en peregrinación, lo hacían por gratitud, pasión, agradecimiento y amor a Dios, sino, ¿para qué arriesgar la vida, sin tener un motivo más importante que esos?.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;Otro momento de pasión son las cruzadas, en las cuales hombres, ancianos y niños abandonaron sus hogares y en un gesto de unidad cristiana fueron a combatir contra los infieles y recuperar la tierra santa. Aquellos hombres simples que fueron a las cruzadas, acudieron por mera pasión y valentía a rescatar tierra santa, ya que nada ni nadie se los impedía, y no tenían tampoco nada que perder defendiendo su credo ante los infieles.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;Los hombres con mayor status, quizás la mayoría, fue por las riquezas y el poder que podrían obtener si lograban triunfar, fueron muchos por conveniencia en el caso del emperador, así lograba tener el poder terrenal junto con el espiritual&lt;a style="mso-footnote-id:ftn3" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Sentimientos%20y%20emociones%20en%20la%20Edad%20Media.doc#_ftn3" name="_ftnref3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language: ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:12.0pt;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;Por otra parte están los hombres que dedicaron sus estudios, vida y tiempo consagrándolos a la prueba de la existencia de Dios, muchas veces el método usado para llegar a esa verdad y que también era usado para avalar sus hipótesis fue condenado y perseguido por &lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt;, quien aparentemente temía a lo nuevo, y aun así éstos hombres se enfrentaron a la propia Iglesia , Santo Tomás, San Agustín, Pedro Abelardo, Orígenes de Alejandría y tantos mas siguieron con su misión con amor, fe y pasión, logrando así dar ideas concretas defendiendo a Dios.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;Ahora seguiremos con la pasión sentida por un hombre y por una mujer, Abelardo y Eloisa, quienes fueron tutor y pupila, con el tiempo desarrollaron una hermosa relación amorosa no permitida por el cargo académico de Abelardo y tampoco permitida por el tío de Eloisa, quien era contrincante de Abelardo en cátedras. En el momento en que el tío de Eloisa supo que ella se encontraba embarazada, separó a la pareja, quienes terminaron cada uno tomando votos religiosos&lt;a style="mso-footnote-id:ftn4" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Sentimientos%20y%20emociones%20en%20la%20Edad%20Media.doc#_ftn4" name="_ftnref4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language: ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:12.0pt;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. No existe nada más pasional que una historia de amor frustrada e incomprendida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;text-indent:35.4pt; line-height:150%"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Miedo: motor de la sociedad&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;Otro sentimiento que es visto con frecuencia dentro de la historia, es el miedo, el cual se ve notoriamente en la edad medieval, quizás era miedo a vivir, sufrir calamidades, vivir deslealtades, a perder la vida, perder también las riquezas y el poder, caer en desgracias y no tener nunca a la fortuna del lado correcto. El miedo es el sentimiento que mas mueve a la sociedad medieval, partiendo de la base en que el sistema feudal fue instaurado por la falta de protección ofrecida por el gobernante de cada región occidental frente a las invasiones bárbaras a sectores occidentales. Existía y convivían todo tipo de miedos en la edad medieval. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;Estaba el miedo a morir envenenado por tomar agua normal de los ríos, morir asaltado, de hambre, frío, sed, etc.., en si la edad medieval estuvo llena de peligros que fomentaban el miedo en los hombres.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;Un ejemplo de ello es el miedo que tenía &lt;st1:personname productid="la Iglesia Cat￳lica" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Iglesia" st="on"&gt;la Iglesia&lt;/st1:personname&gt; Católica&lt;/st1:personname&gt; en dejar de ser el pilar fundamental en occidente, dejar de ser la entidad que entrega cultura y unidad a la sociedad, dejar de ser el punto de comunión entre los hombres de occidente. La iglesia se sintió amenazada ante sociedades orientales que llevaban conocimientos nuevos, religión diferente, y forma de vida urbana al occidente, ante lo cual reaccionó convocando las cruzadas, las que con el tiempo llegaron a ser un medio de control y fiscalización social&lt;a style="mso-footnote-id:ftn5" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Sentimientos%20y%20emociones%20en%20la%20Edad%20Media.doc#_ftn5" name="_ftnref5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language: ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:12.0pt;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Melancolía: nostalgias de la vida&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;La melancolía o nostalgia de tiempos mejores y más bellos dice Huizinga era algo que siempre pensaban los medievales&lt;a style="mso-footnote-id:ftn6" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Sentimientos%20y%20emociones%20en%20la%20Edad%20Media.doc#_ftn6" name="_ftnref6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language: ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:12.0pt;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, edades quizás mas tranquilas y bellas que las que vivió el hombre medieval. Este sentimiento tan maravilloso si se aprende a querer se ve sumamente plasmado en la literatura de la época medieval, desde los poemas de los Goliardos, hasta la poesía de Chastellain para Huizinga. Quizás la poesía goliardesca se pueda tomar como un referente poco serio, pero en si esta poesía está llena de sentimientos de infortunio y melancolía, pesadez por la vida poco agraciada que muchos hombres tenían, se ve claramente la desesperanza y resignación de lograr tener algo mejor, de igualdad fuera de una taberna, lugar donde todos eran iguales según lo que se aprecia en los poemas de los goliardos, de conseguir el favor de la tan anhelada fortuna que muchos hombres querían tener para solucionar sus problemas y angustias, “Oh Fortuna, más variable que la luna, siempre creces o menguas; una vida miserable nos embota y nos agudiza los sentidos…”&lt;a style="mso-footnote-id:ftn7" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Sentimientos%20y%20emociones%20en%20la%20Edad%20Media.doc#_ftn7" name="_ftnref7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language: ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:12.0pt;"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;Melancolía y nostalgia, iban de la mano en cada una de las expresiones culturales que existía entre el hombre medieval, incluida en la vida cotidiana de todos, sean hombres de poder o simples personajes de la vida medieval. Unos añoraban con tener más, otros añoraban con lograr ser mejor en la vida, muchos soñaban con cambiar la sociedad, dando críticas con aires de nostalgia de un pasado remoto o en búsqueda de un futuro mejor.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Ira, cólera, avaricia y deslealtad: cuarteto de emociones en &lt;st1:personname productid="la Edad Media" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Edad" st="on"&gt;la Edad&lt;/st1:personname&gt; Media&lt;/st1:personname&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;Estos sentimientos a mi juicio no pueden estar separados, ya que quien por avaricia pasa por arriba de su familia o cercanos, comete deslealtad, haciendo que éstos remonten en cólera y también en ira. Traiciones familiares en la época medieval hay muchas, Huizinga da ejemplos sobre lealtades quebradas en la realeza, Dante en &lt;st1:personname productid="la Divina Comedia" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Divina" st="on"&gt;la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Divina&lt;/i&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; Comedia&lt;/i&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; &lt;/i&gt;también recalca que ésta era muy importante tanto en la tierra como en el infierno, mostrando las graves penas y castigos que sufrían los hombres que en vida traicionaron a sus cercanos. Así también, Dante habla de la ira, sentimiento severamente castigado en el infierno, dice que quien reacciona con ira está anulando su capacidad lógica de pensamiento, por ende no merece lugar privilegiado ni en esta vida, ni mas allá, lo mismo ocurre con la avaricia, que posee lugar predeterminado como castigo a los hombres llenos de ella.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;La literatura en estos casos nos enseña partes de la vida que no siempre se ven en textos como crónicas o fuentes hechas con fines históricos (que se encuentran en poca cantidad de fuentes), la literatura refleja el estado en que se desenvuelve una sociedad, ya sea sus cualidades como sus defectos, en estos casos Dante muestra de gran manera los valores que se requerían para sobrevivir en la época medieval, y los defectos que no se debían tener, pero que sin embargo existían en gran manera. También los poemas de los Goliardos que mencioné anteriormente, reflejan los sentimientos de desesperanza que se tenía y sentía en la sociedad medieval, fueron una salida, un punto de escape para hombres que veían que no tenían mejora.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;Quizás me salí bastante &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;de la bibliografía que debía usar, pero creo pertinente usar la literatura para reflejar lo que quiero decir, y ese mensaje es que la sociedad medieval poseía millares de matices, de sentimientos y emociones, que nosotros en la actualidad conservamos guardados en nuestra forma de ser. Miedo, pasión, melancolía, ira, cólera, deslealtad, y avaricia son los tópicos cotidianos en los que nos desenvolvemos, al igual que en la época medieval. Quiero decir también que pese a estar separados por muchos años, tenemos hoy en día las mismas preocupaciones que los hombres medievales que pasaron por esta tierra hace mucho tiempo atrás, y no es que sea malo, sino que quiero expresar que tenemos bastante en común con la sociedad medieval que tantos hombres han criticado en nuestra época, tachándolos de vivir en una era oscura y falta de cultura, casi atrasados a lo que fue el mundo antiguo, bueno yo desde este ensayo les digo, sentimos en esta época, tal cual como los hombres medievales sintieron en la de ellos.&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;&lt;br /&gt; &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;    &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Sentimientos%20y%20emociones%20en%20la%20Edad%20Media.doc#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD; mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Huizinga, J. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;El otoño de la edad media: Estudios sobre la forma de la vida y del espíritu durante los siglos XIV XV en Francia y en los países bajos. &lt;/i&gt;Madrid, Alianza Editorial, pág. 15.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn2" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Sentimientos%20y%20emociones%20en%20la%20Edad%20Media.doc#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD; mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; IBIDEM&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn3"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn3" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Sentimientos%20y%20emociones%20en%20la%20Edad%20Media.doc#_ftnref3" name="_ftn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD; mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Alphandery, P. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;La cristiandad y el concepto de cruzada; las primeras cruzadas. &lt;/i&gt;México: Union Tipográfica Editorial Hispano Americana, pág. 3&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn4"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn4" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Sentimientos%20y%20emociones%20en%20la%20Edad%20Media.doc#_ftnref4" name="_ftn4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD; mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Fernández, Héctor. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Introducción a la filosofía medieval; la filosofía escolástica. &lt;/i&gt;Santiago, Chile.&lt;span lang="ES-CL" style="mso-ansi-language:ES-CL"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn5"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn5" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Sentimientos%20y%20emociones%20en%20la%20Edad%20Media.doc#_ftnref5" name="_ftn5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD; mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Alphandery, P. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;La cristiandad y el concepto de cruzada; las primeras cruzadas. &lt;/i&gt;México: Unión Tipográfica Editorial Hispano Americana, pág. 5.&lt;span lang="ES-CL" style="mso-ansi-language: ES-CL"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn6"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn6" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Sentimientos%20y%20emociones%20en%20la%20Edad%20Media.doc#_ftnref6" name="_ftn6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD; mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Huizinga, J. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;El otoño de la edad media: Estudios sobre la forma de la vida y del espíritu durante los siglos XIV XV en Francia y en los países bajos. &lt;/i&gt;Madrid, Alianza Editorial, pág. 40&lt;span lang="ES-CL" style="mso-ansi-language:ES-CL"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn7"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn7" href="file:///C:/Documents%20and%20Settings/Administrador/Mis%20documentos/Sentimientos%20y%20emociones%20en%20la%20Edad%20Media.doc#_ftnref7" name="_ftn7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-fareast-Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD; mso-bidi-language:AR-SAfont-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; Arias y Arias, Ricardo. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;La poesía de los goliardos&lt;/i&gt;. Madrid: Gredos, 1970.pág. 221&lt;span lang="ES-CL" style="mso-ansi-language: ES-CL"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;Bibliografía&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;o:p&gt; Alighieri, Dante. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;La divina comedia.&lt;/i&gt; Editorial Ercilla&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;Alphandery, P. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;La cristiandad y el concepto de cruzada; las primeras cruzadas.&lt;/i&gt; México: Unión tipográfica Editorial Hispano Americana.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;Arias y Arias, Ricardo. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;La poesía de los goliardos.&lt;/i&gt; Madrid: Gredos, 1970&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;Fernández, Héctor. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Introducción a la filosofía medieval&lt;/i&gt;; &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;La &lt;/i&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;filosofía escolástica&lt;/i&gt;. Santiago, Chile.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;Huizinga, J. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;El otoño de la edad media: Estudios sobre la forma de la vida y del espíritu durante los siglos XIV XV en Francia y en los países bajos. &lt;/i&gt;Madrid, Alianza Editorial.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9060985603626522017-8553972471204114381?l=rosewatson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rosewatson.blogspot.com/feeds/8553972471204114381/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rosewatson.blogspot.com/2009/08/como-todo-ser-humano-inserto-en-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9060985603626522017/posts/default/8553972471204114381'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9060985603626522017/posts/default/8553972471204114381'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rosewatson.blogspot.com/2009/08/como-todo-ser-humano-inserto-en-la.html' title='Sentimientos y emociones de la edad media'/><author><name>Rose Watson</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05638266570566740795</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_ScHxRPCeodI/Sm3Z0Qc6UvI/AAAAAAAAAAM/j8h_XeWn9EE/S220/fotolenda.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9060985603626522017.post-8027963842044209743</id><published>2009-08-08T17:58:00.003-04:00</published><updated>2009-08-08T18:07:55.892-04:00</updated><title type='text'>Mujeres de la edad media</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:54.0pt"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;  &lt;/span&gt;Durante mucho tiempo, la mentalidad o conceptos que se tienen sobre las mujeres han ido variando, así como el tipo de trabajo que ésta debe desempeñar, si debe o no estudiar, las labores dentro del hogar, la forma en cómo cuidar a los hijos, etc.., siempre se ha tenido cierta visión de la mujer bajo el alero y pensamiento de un hombre, lo cual en vista de la gran diferencia de pensamiento y lógica que se tiene entre ambos géneros, muchas veces es erróneo. Así mismo estereotipos existen miles, visiones de la mujer existen aun en mayor cantidad a través de la historia, y la edad medieval no es la excepción.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;                  &lt;/span&gt;El concepto de lo que era la mujer en la época medieval varía según el estamento que lo mira, según el clérigo las mujeres eran “el mayor de los obstáculos en el camino de la salvación”&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftn1" name="_ftnref1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:12.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, según los señores feudales o terratenientes, eran valorables en la medida que éstas tenían cercanía con posesiones de tierras, para el simple y común hombre, una compañera de labores en el día a día, los hombres de letras le daban en ciertos momentos prioridad y fuerza a las mujeres de sus escritos, pero ¿en qué medida era así en la realidad?, también están aquellos filósofos cristianos que apagaban el valor de la mujer los pocos casos en que hablaban de ella teniendo la misma opinión del clérigo, ejemplos hay miles, pero el punto es que la figura de la mujer en la sociedad medieval nunca fue estable, siempre cambió y se transformó en las figuras de madre a pecadora incorruptible, de compañera de trabajo a un vil objeto si poseía tierras, etc.., quizás nunca pensaron que una mujer podía ser todo o tal vez nada de lo que creían y lo mas importante, nunca se les preguntó a ellas qué querían ser ( o tal vez si, y no tenemos fuentes sobre ello).&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;                  &lt;/span&gt;En este ensayo hablaré de los “tipos” de mujer que se creía existía en la edad medieval, tratando de no caer en ataques feministas ni nada por el estilo y tratando aun más en no juzgar a quienes hablaban de manera quizás no adecuada o verdadera a la realidad de una mujer, sino que mostraré que en si, la imagen de una mujer nunca fue igual en la edad medieval, que cambiaba según el que hablaba sobre ella y que esa es una especie de herencia que aun se conserva en nuestros tiempos.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%; tab-stops:54.0pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Mujer: causa de los mayores pecados&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:54.0pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;                  &lt;/span&gt;Es sabido por todos que la mujer tiene en la edad media una sombra que la sigue desde las sagradas escrituras y que no ayuda en nada a mejorar la imagen que se tiene de ésta en la sociedad. Eva, la causante de la expulsión del paraíso, genera esta suerte de prejuicio hacia las mujeres, pues fue ella quién cayó en la trampa de la serpiente y convenció a Adán en seguirla, hizo que el hombre cayera ante el pecado, haciendo una grave&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;falta al mandato de Dios. Este es uno de los principales argumentos de los clérigos para afirmar que la mujer es el camino a la perdición que tanto se temía en la edad medieval, para ellos era “la imagen de la mujer como instrumento del demonio, una cosa a la vez inferior y perversa”&lt;a style="mso-footnote-id:ftn2" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftn2" name="_ftnref2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:12.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; , acá se añade otro pensamiento habitual en casi todos los grupos sociales de la edad medieval, el cual consistía en que la mujer no sólo era una cosa, sino que estaba por debajo del hombre, una inferioridad también influida por el pecado cometido por Eva, porque ella cedió en su voluntad.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Así mismo, existían muchos tratados en los cuales se hablaba sobre la forma del cuerpo&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;de la mujer en su interior, refiriéndose a que su belleza exterior no era nada a la fealdad de su interior, Cluny dice: “"la belleza del cuerpo sólo reside en la piel. En efecto, si los hombres vieran lo que hay debajo de la piel, la visión de las mujeres les daría náuseas... Puesto que ni con la punta de los dedos toleraríamos tocar un escupitajo o un excremento, ¿cómo podemos desear abrazar este saco de heces?"&lt;a style="mso-footnote-id:ftn3" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftn3" name="_ftnref3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character: footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:12.0pt;font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language: ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, tratando claramente de lograr el efecto de alejar al hombre de la belleza tan temida de la mujer.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Debo decir al respecto que si bien la mujer representaba un problema para los cristianos de la época (filósofos, clérigos, etc…), la solución clave a eso, era que las mujeres fuesen vírgenes, y entregaran su vida a Dios en algún convento o trabajando en la obra. La vida monástica le dio refugio, educación y prestigio si se puede decir a la mujer religiosa, pero si bien la figura de la mujer religiosa ayuda en cierta medida a generar respeto y valoración hacia la mujer por parte de los clérigos, ese refugio y respeto fue sólo para &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;las mujeres que llevaban una vida monástica y también recluida, porque las que no hacían eso seguían siendo obstáculo de la salvación, unas “&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;janua diaboli&lt;/i&gt;”&lt;a style="mso-footnote-id:ftn4" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftn4" name="_ftnref4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:12.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Una de las mujeres más famosas de la edad media, dentro del ambiente religioso y filosófico, fue Hildegard Von Bingen, aquella mujer entregada a Dios por ser la décima hija de la familia, la cual era analfabeta y que humildemente desde pequeña recibió revelaciones de Dios y que luego de muchos años entendió que las debía dar a conocer a la humanidad. También hizo maravillosas composiciones armoniosas que trataban temáticas de la virgen María, &lt;st1:personname productid="la Trinidad" st="on"&gt;la Trinidad&lt;/st1:personname&gt;, la maternidad que procede del espíritu, Eva y el pecado redimido, del orden perfecto del mundo, las virtudes, etc..., muchas obras musicales que fueron reproducidas en las iglesias medievales, llenando de cultura y calidez cada espacio del medioevo fueron creadas por ella, así también redactó tratados sobre medicina, enfermedades y sus curas, teología, antropología, etc… &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Fue tanto el valor y sentido que Hildegard aportó a la sociedad religiosa, que nuestra querida heroína (y lo digo con admiración) se enviaba cartas con el papa, cardenales, hombres que necesitaban su guía y sabiduría de origen divino cuando se enfrentaban a desiciones importantes. Tengo que recalcar el misticismo frente al saber de Hildegard, quien sin saber escribir, inventó una lengua desconocida, hizo composiciones maravillosas e iluminó con&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;cada nota de éstas la vida social medieval, sin duda fue una mujer espectacular que destacó con creces de las mujeres habituales en la mente y figura femenina a la que estaban acostumbrados los hombres de su época destruyendo quizás los estereotipos que se tenían en el momento.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;.&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt; María: redentora de las mujeres&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Con el pasar del tiempo en la época medieval, la visión de la mujer pecadora, de esa Eva que todas las mujeres llevaban dentro, cambió rotundamente al entrar en escena la&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;madre del salvador. La virgen María, mujer llena de gracia y amor, hizo cambiar la visión de mala mujer que existía con Eva, se instauró la figura de madre ante la visión de los clérigos gracias al culto a la virgen, del marianismo, llegando incluso al momento en que “la iglesia estableció fiestas para conmemorar los diversos pasajes de su vida”&lt;a style="mso-footnote-id:ftn5" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftn5" name="_ftnref5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:12.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Su imagen como protectora del hogar, de las mujeres y los niños, de la maternidad en general, invadió la mente de los hombres de Dios, haciendo que sus “hostilidades”&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;hacia la mujer fuesen bajando, porque claramente no las borró, pero si logró que se aminorara la actitud de ver maldad en las mujeres, dejando que la imagen de madre las hiciera ser alguien bueno. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Quizás esta reacción frente a la imagen de la virgen reflejada en las mujeres, según Eileen Power, fue para contrarrestar la visión sombría&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;de años anteriores, una acción en contra de lo existente, con cierto toque romántico&lt;a style="mso-footnote-id: ftn6" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftn6" name="_ftnref6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:12.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; , pero a mi parecer es una reacción a la mezcla de pensamientos que surgían con facilidad en la edad medieval, que como toda edad, era una suerte de caldero lleno de ideas donde cada uno tenia pensamientos diferentes, y que esta idea de la virgen maternal reflejada en las mujeres fue causada&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;por una de esas influencias de pensamientos, sobretodo de la producción literaria.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Mujer para la literatura&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;La literatura es la gran aliada de la historia, siempre entrega aunque sea un poco o una parte de la visión de una época o de ciertos grupos de escritores/as que si bien en ocasiones escriben parte de la realidad, también van mas allá relatando sus sueños o esperanzas sobre la realidad. En la época medieval se encuentra gran bagaje de literatura, desde las míticas&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Eddas &lt;/i&gt;hasta libros de antología como la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Divina Comedia&lt;/i&gt;, el &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Decamerón &lt;/i&gt;o el&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; Cancionero&lt;/i&gt; de Petrarca. Sin embargo, entremedio de estas obras nos encontramos con las poesías trovadorescas, las cuales eran escritas por poetas de variadas procedencias, abordando temáticas como el amor, las mujeres, etc.., fueron muy conocidas estas poesías dentro de la sociedad medieval por la forma en que se entregaban y por su contenido tan picaresco. Estos textos eran y son una fuente que mirándola con cuidado nos dice que no todos veían a la mujer como alguien que no merecía respeto ni que le faltaba poder, al contrario, era ella quien lo tenía.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Todo partió con la renovación de la imagen de la virgen, ella es la dama espiritual de los religiosos y que con el paso del tiempo derivó en el culto a la dama terrenal de los hombres que no pertenecían al círculo de los hombres de fe. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;El culto a la dama era ”la contrapartida romántica del culto de la Virgen”&lt;a style="mso-footnote-id:ftn7" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftn7" name="_ftnref7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:12.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; , se podría decir que era la versión mundana y simple del culto espiritual. Sin embargo, el modelo de dama terrenal difería bastante de &lt;st1:personname productid="la Virgen" st="on"&gt;la Virgen&lt;/st1:personname&gt;, ya que este tipo de mujer, la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;midons, &lt;/i&gt;era nada de maternal y tampoco nada de espiritual. Se siguió con el amor cortés plasmado en la poesía trovadoresca que nació en Francia&lt;a style="mso-footnote-id:ftn8" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftn8" name="_ftnref8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:12.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, expandiéndose desde ahí hasta toda Europa. En esta poesía la mujer era quien decidía si quería o no entregar su amor, cómo lo iba entregar, cuándo, etc.., la desición estaba en ella. El amor cortés da un sentido de superioridad a la mujer, la relación de ésta con el amante era feudalizada, él le servía con humildad, ella era su dueña, según Octavio Paz, los poetas provenzales tomaron ese rasgo de inversión en los sexos de la culturan árabe que en ese entonces fue mucho mas abierta de mentalidad que la occidental&lt;a style="mso-footnote-id: ftn9" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftn9" name="_ftnref9" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:12.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Hay que admitir que el rol que tiene la mujer en el amor cortés se quiera o no, es básicamente algo sexual, pero es una forma de dar algo más de poder a la mujer, ya que con estos escritos se empezó el camino a la elevación de la imagen femenina en la literatura y en las realidades de mujeres que estuvieron dispuestas a ser objeto de inspiración a las poesías y a escribirlas también, tal cual como lo hizo &lt;st1:personname productid="la Comtessa" st="on"&gt;la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Comtessa&lt;/i&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; de Dia &lt;/i&gt;(quien escribió sobre sus amores)&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;, &lt;/i&gt;porque al igual que la figura de la virgen, la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;midons&lt;/i&gt; era una figura para pocas mujeres, no para la mayoría de la población femenina. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Tiempo después de la poesía trovadoresca, están Dante y Petrarca, valiosos hombres florentinos, famosos por sus bellísimos escritos quienes también recibieron influencia del amor cortés. &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;Dante tiene mucho respeto hacia las mujeres, en la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Divina Comedia, &lt;/i&gt;Beatriz uno de los personajes mas amados por Dante, reúne características especiales tales como el amor, sabiduría y templanza, para nuestro florentino, Beatriz es casi un milagro, destacando que ella habita en el cielo, lugar que para muchos hombres era casi imposible de ver mujeres, dada la concepción de obstáculoa la salvación&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;que se le daba a la mujer. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; white-space: pre; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Octavio Paz en su libro &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;La llama doble&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;, afirma que Dante al poner la imagen de la salvación &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; white-space: pre; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;en Beatriz genera que una dama que debiera ser terrenal, esté cumpliendo una función &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; white-space: pre; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;análoga a la de la Virgen María&lt;/span&gt;&lt;a href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftn10" name="_ftnref10" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 12pt; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;, ayudando y salvando a un mortal, y a eso debemos &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; white-space: pre; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;sumarle que el amor que Dante siente por Beatriz, es un amor fuera del matrimonio, ya &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; white-space: pre; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;que ambos estuvieron casados, y aun así, Dante entregaba su amor espiritual a la dama y &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; white-space: pre; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;este rasgo es el que demuestra la influencia del amor cortés en Dante, que ama a una mujer &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; white-space: pre; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;prohibida. En la &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Divina Comedia, &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Dante deja en evidencia todo el respeto que aquel famoso &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; white-space: pre; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;hombre tenía hacia las mujeres, y hacia Beatriz particularmente, demostrando que no toda &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; white-space: pre; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;la sociedad medieval tenía rasgos de misoginia ni menoscababa a la mujer, elemento tan &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; white-space: pre; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;notoriamente visto dentro de la mentalidad social de la edad media. &lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia; white-space: normal; "&gt;Petrarca sigue una senda similar a la de Dante, declarando su amor a Laura, que como dice Octavio Paz, no era una santa como Beatriz, sino que era una dama ideal, no celestial&lt;a style="mso-footnote-id:ftn11" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftn11" name="_ftnref11" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:12.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. Este poeta estaba sometido a su amor por Laura, pero no de la misma manera en que lo estaba Dante, pero aún así era un rasgo permanente en la mentalidad de Petrarca, una influencia notoria de Dante&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;y &lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;de la poesía de los trovadores.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Creo que los literarios con sus visiones más cálidas sobre la mujer, tanto trovadores como los florentinos influenciados por el amor cortés, ayudaron a contrarrestar la realidad que muchas féminas vivieron, quizás los pensamientos y anhelos de estos hombres hicieron que la vida de las mujeres que leyeron sus escritos fuese mas amena, mas colorida y acogedora, y es ahí donde radica el valor de su pensamiento, el cual fue entregar una vía de escape a la realidad de algunos sectores (por no generalizar) de la sociedad y de esta forma crear aunque sea un poco de conciencia y aires de renovación mentales. Frente a lo anteriormente dicho, asumo que la literatura debe ser mirada con cautela, pero se ve claramente que el pensamiento sobre la mujer no era único e indiscutible, sino que fue variando el concepto de lo que significaba ser, pensar, y cómo era en verdad una mujer.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Mujer en la vida de los simples&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;            &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Usualmente al realizar un ensayo de este tipo, o como ha sucedido largamente en la historia, muchas veces se cae en el error de no tomar en cuenta a las voces que por mucho tiempo han estado calladas, ya sea por el status social o cultural, pero los hombres mal llamados “simples” tienen mucho que decir, ya que eran ellos quienes estaban gran parte del día trabajando junto a mujeres, vivían con ellas a diferencia de los clérigos, por ende podían observar la verdadera naturaleza que éstas poseían, la cual muchas veces resultaba ser sorprendente, porque gran cantidad de mujeres trabajaba a la par con el hombre, cuidaba del hogar, de los hijos, del campo, conocía el trabajo de su marido, etc.., por ende al tener ese contacto tan grande con ellas, seguramente podían dar testimonio mas acorde a lo real de la figura y forma de ser de una mujer.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Empezaré hablando del trabajo en común que realizaban los hombres con sus esposas, era tal la confianza que les tenían, que las consideraban&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;como compañeras leales, para un hombre medieval burgués o un feudo, su mujer&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;“tenía que conocer la labor de su marido, de manera que pudiese reemplazarlo durante su ausencia”&lt;a style="mso-footnote-id:ftn12" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftn12" name="_ftnref12" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:12.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, así también ocurre con las clases mas bajas, donde se ve que el valor de la mujer se eleva, ya que se necesita mas ayuda y autonomía, lo que como vemos recae en la mujer por ser la que sabía qué hacer en el hogar y cómo manejar todo tipo de situaciones y sobretodo, porque la mujer no estaba obligada a estar todo el día en el hogar, si quería, podía trabajar&lt;a style="mso-footnote-id: ftn13" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftn13" name="_ftnref13" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:12.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[13]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, y eso era demasiado importante, porque proveía al hogar de un ingreso extra al del esposo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;A raíz de esto, vemos que para el hombre medieval, la mujer era su brazo derecho, para nada veían en ella algo pecaminoso o de malos actos. Por algo les confiaban su trabajo, hogar y también vida, por ende la sentían como un ente de confianza, maternal, y trabajador, una visión también diferente de las antes vistas en el trabajo. Creo que este tipo de mujer se asemeja mas al que vemos en la actualidad, multifacética que trabaja en la casa como fuera de ésta, sobretodo porque las mujeres trabajadoras de la época medieval en muchos casos recibieron un salario y resguardo en los lugares en que trabajó.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Ausencia de la mujer en el arte&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;            &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;En el arte como primera impresión también vemos que la mujer tiene poca influencia, ya que el arte quería enviar mensajes de salvación o narrar historias de &lt;st1:personname productid="la Biblia" st="on"&gt;la Biblia&lt;/st1:personname&gt;, en las cuales la mujer que siempre podía estar presente era &lt;st1:personname productid="la Virgen Mar￭a" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="la Virgen" st="on"&gt;la Virgen&lt;/st1:personname&gt; María&lt;/st1:personname&gt; por ser la madre del salvador. En este caso María narra el nacimiento de Jesús, o el momento en que el ángel le anunció que sería la madre de éste,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;pero no está narrada la vida de la virgen en si misma, sino que fue narrada porque era la madre de Jesús.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Sin embargo lo anteriormente dicho no debe ser tomado como algo malo, ya que la función del arte medieval era enviar un mensaje, cristianizar por medio del arte, narrando los castigos que se tenían en el infierno, y la vida hermosa en el cielo, por ende su función no fue hablar de mujeres, hombres, niños, que no fuesen parte de las narraciones cristianas. También debemos recordar que muchas veces el arte era guiado por hombres del clérigo que no estaban interesados en narrar algo que no fuese sobre Dios. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:35.4pt;line-height: 150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Hablé de la función del arte medieval, porque sin saber eso, cualquiera podría llegar y prejuzgarlo por la ausencia de las mujeres en su totalidad, y eso es un error gravísimo ya que no estamos para juzgar, sino para conocer y también investigar&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;lo mas puro posible sin cerrar los ojos para encontrar sólo lo que queremos. La presencia de la mujer en el arte mas bien se ve en sectores o clases bajas realizando actividades cotidianas como fregar la ropa, mientras que en otro sector de la obra se representa el hecho importante. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:54.0pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;                  &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:54.0pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:54.0pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:54.0pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:54.0pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:54.0pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%; tab-stops:54.0pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Conclusión&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:54.0pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Revisando la bibliografía histórica junto con la literaria y artística,&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;podemos ver claramente que las opiniones o tipos de mujeres que se veían en la época medieval no eran unánimes, no existía una idea o figura pareja sobre la mujer, cada cual pensaba o tenia en mente algún tipo de prejuicio o idea de las mujeres tan variadas por ejemplo el caso de los clérigos decir que eran camino a la perdición, los simples y burgueses que la veían como alguien necesario en el orden del trabajo y la vida o los literarios que le daban realce a sus cualidades espirituales o terrenales.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Hoy en día veo ese mismo estado de división en la imagen o figura que todos quieren que sea la mujer, quizás no dicen que somos obstáculos a la salvación, pero si dividen el trabajo que “deberíamos” hacer, por ejemplo si ya pasamos los 27 años casadas, tenemos que pensar obligatoriamente en tener hijos y quedarnos en el hogar, o al revés llegamos a los 30 trabajando y te critican por no tener una familia, te reniegan que trabajas demasiado, en el fondo hacen elegir entre trabajo o familia, y como vimos en el transcurso del ensayo, en cierto momento de la época medieval, los hombres apartados del clérigo y la literatura tenían mas que claro que la mujer podía hacer ambas cosas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;Otra idea mas que rescato es que en ningún momento se le pidió opinión a la mujer sobre sus sentimientos, emociones, actos, sobre lo que quería ser y lo que no, y es ese el problema, que todos opinaban, menos ella, la que bajo ese contexto era quien importaba y que si quería podía ser mujer María y Eva a la vez, trabajadora, espiritual o terrenal, siendo este ejemplo el que vivimos cada día, donde muchas mujeres no alzan su voz y tampoco hacen algo por cambiar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%; tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Bibliografía&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Alighieri, Dante. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Divina Comedia&lt;/i&gt;, Editorial Ercilla&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Alighieri, Dante. Obras completas, Madrid, Editorial Católica, 1956&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Alvar, Carlos (ant.) &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Poesía de trovadores, trouvères y Minnesingers: de principios del siglo XII a fines del siglo XIII. &lt;/i&gt;Madrid, Alianza, 1987&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Hildegarda de Bingen. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Sinfonía de la armonía de las revelaciones celestiales, &lt;/i&gt;Madrid, Trotta, 2003&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Odón de Cluny, s. X&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Paz, Octavio. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;La llama doble,&lt;/i&gt; Barcelona, Seix Barral&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Pernoud, Régine. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;La mujer en el tiempo de las catedrales. &lt;/i&gt;Barcelona, Ediciones Juan Gránica, 1980&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Petrarca, Francesco. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Cancionero.&lt;/i&gt; Madrid, Cátedra, 1997&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Power, Eileen. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Mujeres Medievales, &lt;/i&gt;Madrid, Ediciones Encuentro&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:36.0pt 54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;            &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote-list"&gt;&lt;br /&gt;  &lt;hr align="left" size="1" width="33%"&gt;    &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn1"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn1" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftnref1" name="_ftn1" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:10.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[1]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; Power, Eileen. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Mujeres Medievales, &lt;/i&gt;Madrid, Ediciones Encuentro, pág. 21.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn2"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn2" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftnref2" name="_ftn2" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:10.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[2]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; Power, Eileen. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Mujeres Medievales, &lt;/i&gt;Madrid, Ediciones Encuentro, pág. 20.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn3"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn3" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftnref3" name="_ftn3" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:10.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[3]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; Odón de Cluny, s. X&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn4"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn4" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftnref4" name="_ftn4" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:10.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[4]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; Power, Eileen. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Mujeres Medievales, &lt;/i&gt;Madrid, Ediciones Encuentro, pág. 21.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn5"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn5" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftnref5" name="_ftn5" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:10.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[5]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; Power, Eileen. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Mujeres Medievales, &lt;/i&gt;Madrid, Ediciones Encuentro, pág. 24.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn6"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn6" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftnref6" name="_ftn6" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:10.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[6]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; Cf. Power, Eileen. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Mujeres Medievales, &lt;/i&gt;Madrid, Ediciones Encuentro, pág. 23.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn7"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn7" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftnref7" name="_ftn7" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:10.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[7]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; Power, Eileen. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Mujeres Medievales, &lt;/i&gt;Madrid, Ediciones Encuentro, pág. 26.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn8"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn8" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftnref8" name="_ftn8" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:10.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[8]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; Ibid&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn9"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn9" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftnref9" name="_ftn9" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:10.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[9]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; Paz, Octavio. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;La llama doble,&lt;/i&gt; Barcelona, Seix Barral, pág. 82.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn10"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn10" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftnref10" name="_ftn10" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:10.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[10]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; Cf. Paz, Octavio. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;La llama doble,&lt;/i&gt; Barcelona, Seix Barral, pág. 99.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn11"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn11" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftnref11" name="_ftn11" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:10.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[11]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; Cf. Paz, Octavio. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;La llama doble,&lt;/i&gt; Barcelona, Seix Barral, pág. 100.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn12"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn12" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftnref12" name="_ftn12" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:10.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[12]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; Power, Eileen. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Mujeres Medievales, &lt;/i&gt;Madrid, Ediciones Encuentro, pág. 65.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;div style="mso-element:footnote" id="ftn13"&gt;  &lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;a style="mso-footnote-id:ftn13" href="file:///C:/Users/Ruzz/Documents/Mujeres%20de%20la%20edad%20media.doc#_ftnref13" name="_ftn13" title=""&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-special-character:footnote"&gt;&lt;span class="MsoFootnoteReference"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:10.0pt; font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;mso-fareast-font-family:&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; mso-ansi-language:ES-TRAD;mso-fareast-language:ES-TRAD;mso-bidi-language:AR-SA"&gt;[13]&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; Power, Eileen. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Mujeres Medievales, &lt;/i&gt;Madrid, Ediciones Encuentro, pág. 68.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText"&gt;PD: Perdón por el desorden de un párrafo, no se qué ocurrió y quemaré el notebook si sigo intentando arreglar ese desperfecto.&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9060985603626522017-8027963842044209743?l=rosewatson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rosewatson.blogspot.com/feeds/8027963842044209743/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rosewatson.blogspot.com/2009/08/mujeres-de-la-edad-media.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9060985603626522017/posts/default/8027963842044209743'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9060985603626522017/posts/default/8027963842044209743'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rosewatson.blogspot.com/2009/08/mujeres-de-la-edad-media.html' title='Mujeres de la edad media'/><author><name>Rose Watson</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05638266570566740795</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_ScHxRPCeodI/Sm3Z0Qc6UvI/AAAAAAAAAAM/j8h_XeWn9EE/S220/fotolenda.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-9060985603626522017.post-4907095003340212012</id><published>2009-07-31T14:36:00.002-04:00</published><updated>2009-07-31T15:04:21.426-04:00</updated><title type='text'>Mujeres de la Atenas clásica</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:150%;tab-stops:36.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="line-height:150%;tab-stops:36.0pt"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;  &lt;/span&gt;En nuestra sociedad día a día se ven las grandes diferencias que existen entre hombres y mujeres, en Chile esta realidad lejos de mejorar y desaparecer se mantiene pese a los avances y "progresos" que ha tenido el país. Los roles femeninos durante mucho tiempo fueron cuidar del hogar, ser buena esposa y madre ejemplar, cuando se abrió la posibilidad de que la mujer ingresara al mundo de los estudios y el trabajo remunerado muchas mujeres creyeron que sería el camino a seguir para lograr la tan esperada igualdad de condición y el respeto merecido ya sea en la sociedad como en el hogar, pero sólo fue un cambio de actividades.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:54.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;                 Hoy en día las mujeres se debaten entre ser perfectas dueñas de casa o en avanzar en su carrera profesional, estas dos facetas suelen chocar con los deseos de cada mujer, por causa de la sociedad que desde tiempos remotos nos impone tareas y límites específicos, o bien eres madre o profesional. Creo que ese carácter limítrofe que se le da al desenvolvimiento de la mujer en nuestro tiempo esta marcado desde el mundo antiguo. Si bien en este ensayo no podré abarcar la multitud de factores que cooperan para limitar los espacios y derechos bien merecidos de la mujer, trataré el tema viendo la realidad y espacio en que las mujeres de la sociedad griega ateniense vivieron.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:45.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%; tab-stops:45.0pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Las mujeres en Atenas&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align:center;line-height:150%; tab-stops:45.0pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:45.0pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;b&gt; &lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;En la polis de Atenas las mujeres aristócratas desde pequeñas tenían la vida marcada por el encierro en su hogar, ya que para los griegos ese era el lugar donde una mujer decente debía estar, su educación consistía en aprender a llevar las labores domésticas a diferencia de los hombres quienes estudiaban retórica, matemáticas y filosofía, Platón en &lt;st1:personname productid="La Republica" st="on"&gt;La  República&lt;/st1:personname&gt; habla que la mujer posee naturaleza diferente a la del hombre, por ende su educación y sus labores deben ser diferentes también&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:10.0pt;line-height:150%"&gt;1&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;. A medida que aumentaban en edad las aristócratas atenienses iban tomando mayores responsabilidades, ya en la pubertad las niñas debían casarse y cumplir con su deber de dar hijos a la polis y mantener un &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;oikos&lt;/i&gt; bien cuidado, ya que la base de la polis era la familia. Por lo tanto acá se ve la labor y derechamente el deber de tener hijos de la mujer ateniense, la historiadora Sarah Pomeroy afirma que “matrimonio y maternidad eran considerados los objetivos mas importantes de toda ciudadana”&lt;sup&gt;2&lt;/sup&gt;. La labor de la mujer de tener hijos era realmente importante, sobretodo en las aristócratas ya que así se incrementaba el número de ciudadanos en la polis para ejercer cargos políticos y también militares, resaltando este último en &lt;st1:personname productid="la Guerra" st="on"&gt;la  Guerra&lt;/st1:personname&gt; del Peloponeso cuando Pericles en su discurso fúnebre insta a las mujeres a tener hijos&lt;sup&gt;3&lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:45.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:45.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;  &lt;/span&gt;En otro ámbito las mujeres eran vistas como estorbo y carga para quienes eran padres o esposos de ellas, según Simónides de Amorgos las mujeres eran “pues la cosa más mala que hizo Zeus es la mujer. Pensamos que nos sirve, y es lo mas malo para el que la tiene”&lt;sup&gt;4&lt;/sup&gt;creo que al decir eso, Simónides se refería a su utilidad como dadora de hijos a la polis, pero que pese a eso no les servían, mas bien dañaba al hombre. Claramente con afirmaciones como esta se nota un afán de herramienta, carácter de instrumentalidad que se le daba a la mujer en la época, éstas eran servibles en la medida en que se casaban y tenían hijos para la polis, mas allá de eso están las características que ellas debían tener para ser “buenas mujeres”.  En otro fragmento de Simónides de Amorgos describe que la mujer ideal debe aumentar la vida de los hombres, amar a su marido y envejecer al cuidado de sus hijos&lt;sup&gt;5&lt;/sup&gt;, también tenemos en esa misma postura a Pericles en el &lt;i&gt;discurso fúnebre&lt;/i&gt; cuando le recomienda a las mujeres que su nombre no ande en boca de ningún hombre ni para bien ni para mal&lt;sup&gt;6&lt;/sup&gt;, esto puede ser interpretado como que las mujeres debían ser sumisas y de carácter poco llamativo.&lt;sup&gt; &lt;/sup&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:45.0pt"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:45.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;sup&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;  &lt;/span&gt;Haciendo la diferencia de vida por clases, las mujeres aristócratas tenían poca importancia más allá de su hogar, ya que solamente salían de sus hogares para festividades religiosas&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;y funerales y no tenían ninguna importancia en la política ni en los asuntos públicos ya que eran las labores por excelencia ejercidas por los hombres. Debo mencionar que ellas eran la clase social mas restringida en Atenas, ya que las mujeres libres no aristocráticas debían hacer las tareass del hogar por completo a diferencia de las aristócratas quienes sólo daban órdenes a sus esclavas en los quehaceres del hogar, por ende estas últimas permanecían todo el día en su hogar y las otras no.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:45.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;               &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:45.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;  &lt;/span&gt;Las mujeres libres no aristocráticas poseían un grado mayor de libertad que las arictocráticas y viéndolo críticamente se esperaban menos características y cualidades en ellas que de las aristócratas. Estas mujeres debían cuidar del &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;oikos &lt;/i&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt; &lt;/span&gt;y de su familia al igual que las de clase alta, pero ellas podían salir del hogar ya que no poseían esclavas que hicieran las labores externas que necesitaban para mantener el &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;oikos&lt;/i&gt;, Pomeroy afirma que “las mujeres pobres que carecían de esclavas no podían ser sometidas a reclusión”&lt;sup&gt;7 &lt;/sup&gt;ellas tenían mayor contacto con la sociedad y con otras mujeres de su misma clase, por lo tanto tenían mas crecimiento social y “libertad” que las aristócratas, pero poseían el mismo nivel de educación que ellas en cuanto a lo doméstico.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:45.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:45.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;               &lt;/span&gt;Por otra parte tenemos a las prostitutas atenienses quienes a diferencia de las mujeres anteriormente nombradas poseían mayor libertad, siendo el único inconveniente su trabajo o labor en la polis. Existían muchas mujeres atenienses que ejercían este oficio, las prostitutas pagaban impuestos&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;y debemos destacar que no necesitaban de nadie que los pagara por ellas. Según Pomeroy, las prostitutas de mayor grado social tenían acceso a formación tanto política como filosófica, eran reconocidas por sus capacidades en la economía&lt;sup&gt; &lt;/sup&gt;y que estas condiciones y capacidades de las prostitutas eran más llamativas que las de sus esposas para los hombres de la época&lt;sup&gt;8&lt;/sup&gt;. Considero contradictoria esa forma de ver a las mujeres de distintos tipos, separarlas según sus “capacidades”, por parte de los atenienses, ya que sus mujeres eran encerradas y limitadas en cuanto a sus capacidades y deberes por causa de ellos mismos y esas cualidades que les negaban a sus mujeres eran vistas de buena forma cuando las poseían prostitutas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:45.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:45.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-tab-count:1"&gt;               Contextualizando este trabajo, creo que e&lt;/span&gt;sta situación es similar a la que se vive día a día en las sociedades actuales, los hombres admiran a las mujeres exitosas, pero ven con cierto temor a que esas mujeres tomen sus lugares y estén a la par con ellos y ese es el problema que se viene generando desde la antigüedad, el hecho de que una mujer tenga la misma capacidad laboral, mental y cultural que un hombre.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:45.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Estoy segura que si a las mujeres atenienses en general se les hubiera dado la oportunidad de desarrollarse y tener acceso a las artes, oficios políticos, educacionales y culturales que tenían los hombres, en este momento la historia tanto pasada como actual sería diferente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:45.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size:10.0pt;line-height:150%"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:130%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px; line-height: 24px;"&gt; &lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;Los prejuicios en la historia ( y mas bien en la vida cotidiana) en nada ayudan a interpretarla, por lo tanto creo que enjuiciar y castigar a los griegos por sus formas de ver y tratar a la mujer no lleva a nada mas que seguir el juego de juzgar algo sin conocerle ni darle la oportunidad de ser escuchado bajo sus principios, es por eso que en este ensayo mi intención no fue hacer un juicio de valor ni tratar de grandes culpables a los griegos por las limitantes que tenemos las mujeres hoy en día, sino que pretendo sentar la base de que nuestro presente se viene repitiendo desde mucho tiempo atrás y que ya es hora de dejar eso y construir una nueva sociedad mas igualitaria y no sólo eso, sino que también enseñar el respeto por las capacidades que cada uno posee y que no son medidas por el género al que pertenezcan.&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify;line-height:150%;tab-stops:45.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; Este trabajo  no es un manifiesto feminista, es un escrito de atención a lo que rodea mi vida y la de  ustedes. Saludos y buena lectura para todos.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;Referencias:&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 24px; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 10pt; line-height: 19px; "&gt; 1 Cf. Platón,&lt;/span&gt;&lt;sup&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;st1:personname productid="La Rep￺blica. Santiago" st="on"&gt;&lt;st1:personname productid="La Rep￺blica." st="on"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 10pt; line-height: 19px; "&gt;La República&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 10pt; line-height: 19px; "&gt;Santiago&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 10pt; line-height: 19px; "&gt;, Ercilla, 1988. P. 135&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 24px; "&gt;&lt;sup&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 10pt; line-height: 19px; "&gt;2&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 10pt; line-height: 19px; "&gt;Sarah Pomeroy, &lt;i&gt;Diosas, rameras, esposas y esclavas. &lt;/i&gt;España, Akal, 1999. P.78&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 24px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;3 &lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 19px; "&gt; Cf. Pericles, Discurso fúnebre. Antología de fuentes escritas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 24px; "&gt;&lt;sup&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;4&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 10pt; line-height: 19px; "&gt;Simónides de Amorgo, &lt;i&gt;La raza de las Mujeres. &lt;/i&gt;Antología de fuentes escritas. Antología de la literatura griega siglo VII a.C al IV d.C. Frag. 7D&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 24px; "&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 10pt; line-height: 19px; "&gt;5 Cf. Simónides de Amorgo, &lt;i&gt;La raza de las Mujeres. &lt;/i&gt;Antología de fuentes escritas. Antología de la literatura griega siglo VII a.C al IV d.C. Frag. 7D&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 24px; "&gt;&lt;sup&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;6 &lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;sup&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 10pt; line-height: 19px; "&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 10pt; line-height: 19px; "&gt;Cf. Pericles, Discurso fúnebre. Antología de fuentes escritas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 24px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 13px; line-height: 19px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px; line-height: normal; "&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:100%;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 24px; "&gt;&lt;sup&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;7&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 10pt; line-height: 19px; "&gt;Sarah Pomeroy, &lt;i&gt;Diosas, rameras, esposas y esclavas. &lt;/i&gt;España, Akal, 1999. P. 98&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 24px; "&gt;&lt;sup&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;8&lt;/span&gt;&lt;/sup&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-size: 10pt; line-height: 19px; "&gt; Cf. Sarah Pomeroy, &lt;i&gt;Diosas, rameras, esposas y esclavas. &lt;/i&gt;España, Akal, 1999. P. 107&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/9060985603626522017-4907095003340212012?l=rosewatson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://rosewatson.blogspot.com/feeds/4907095003340212012/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://rosewatson.blogspot.com/2009/07/mujeres-de-la-atenas-clasica.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9060985603626522017/posts/default/4907095003340212012'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/9060985603626522017/posts/default/4907095003340212012'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://rosewatson.blogspot.com/2009/07/mujeres-de-la-atenas-clasica.html' title='Mujeres de la Atenas clásica'/><author><name>Rose Watson</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05638266570566740795</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_ScHxRPCeodI/Sm3Z0Qc6UvI/AAAAAAAAAAM/j8h_XeWn9EE/S220/fotolenda.JPG'/></author><thr:total>7</thr:total></entry></feed>
